Sobre mí

Me llamo Mónica Arias y soy una asturiana de Mieres (villa minera del norte de España). Actualmente tengo mi “centro de operaciones” en Barcelona.

A los 18 años, buena estudiante, que aunque quería hacer fisioterapia, entró en medicina influenciada por el contexto, por el MIEDO a la decepción de expectativas ajenas, y con la esperanza de tener un buen futuro asegurado. ¡Tenía la vida encaminada! Eso parecía intentar hacerme ver todo el mundo, pero era infeliz y la depresión y la ansiedad no tardaron en hacerse aparecer…

¿Quieres seguir leyendo? Encontrarás la “versión extendida” de mi bio un poco más abajo, pero te adelanto algunas pinceladas sobre mi vida:

  • Connector.

    Dejé la universidad dos veces

    El sistema universitario español no está diseñado para mí. No por eso he perdido mi curiosidad por aprender, todo lo contrario.

  • Connector.

    Año sabático

    Me di tiempo y dejé de planificar compulsivamente mi vida por un tiempo. En este momento empezó a cambiar mi enfoque.

  • Connector.

    Sé lo que es estar corta de pasta

    Este hecho me limitaba para tomar acción y me paralizaba muchas veces.

  • Connector.

    Me reinventé

    Y sigo en ello desde que le dije adiós al mundo médico.

  • Connector.

    Me independicé

    Sin buscarlo y sin saber que lo estaba haciendo, cuando me surgió la oportunidad de irme a Lituania.

  • Connector.

    Busco mi camino

    Estoy en continuo aprendizaje e intentándolo hasta encontrar el modo de vida que encaje conmigo

  • Connector.

    Valoro la libertad

    Valoro mucho la libertad emocional, económica y temporal. En ello estamos 😉

  • Connector.

    Me tropecé con el yoga y la meditación

    La desesperación al sentirme perdida, frustrada, fracasada y con desasosiego continuo me hizo este regalo. Se despertó la búsqueda espiritual, mi interés por las culturas orientales y por la India.

  • Connector.

    Estoy desaprendiendo

    Me cuestiono muchos convencionalismos (modos de vida, formas de pensar, prototipo ideal de relación porque el modelo Disney hizo mucho daño, a mí la primera…)

  • Connector.

    Ansiedad, depresión y ayuda psicológica

    Hicieron su aparición estelar en mi época de Medicina. Les debo mucho: motores para esforzarse en avanzar. Sin ellos no estaría donde estoy. Acudí a dos psicólogas, una de ellas, especialmente, me ayudó mucho.

  • Connector.

    Me atrevo

    Hago cosas sola, sin esperara a que alguien se decida a hacerlo o venir conmigo. No pasa nada por ir a comer a un sitio sin nadie o viajar por ahí, ¡ole tú! Además, me esfuerzo en enfrentarme a mis miedos.

  • Connector.

    No hay fronteras

    Me gusta viajar, no solo de turisteo o por placer. Se me borró la idea de permanecer establecido en un único lugar con una plaza fija toda mi vida.

Meditacion

  • Disfruto y valoro la naturaleza, especialmente el sol y el mar, aunque me guste mucho también la montaña. Suena bucólico, pero me gusta sentir el aire, la luz y los colores en espacios al aire libre.
  • Para mí es importante pasear, es uno de mis métodos de desconexión, y también me gusta andar en bici.
  • Soy una enamorada de Asturias, aunque llueva.
  • Me encanta el arte, la Restauración del Patrimonio, la fotografía, pintar, dibujar.
  • Me gusta mucho la música, ir de festival, concierto y cosas similares 😉
  • Me interesa el funcionamiento de las cosas, la anatomía, la bioquímica, la fisiología…
  • Doy importancia a las relaciones interpersonales.
  • Desde bien pequeña he sentido interés por otras culturas, los idiomas y el intercambio internacional.
  • Me encanta viajar y sentir el impacto que causa el llegar a una ciudad/pueblo/país desconocido
  • Disfruto de la comida.
  • Estoy muy orgullosa y agradecida de mis hermanos y mis padres.

Primer bofetón: la universidad

A los 18 años, buena estudiante, que aunque quería hacer fisioterapia, entró en medicina influenciada por el contexto, por el MIEDO a la decepción de expectativas ajenas, y con la esperanza de tener un buen futuro asegurado. ¡Tenía la vida encaminada! Eso parecía intentar hacerme ver todo el mundo, pero era infeliz y la depresión y la ansiedad no tardaron en hacerse aparecer. Una lucha interna terminó estallando, busqué ayuda en una psicóloga porque estaba desbordada y terminé dejando la carrera.

Año “sabático”

Cuando la salud se resiente hay que saber parar. Decidí darme tiempo y escucharme. En ese momento sentí liberación. No tenía nada, pero empezaba a decidir e intentar tomar riendas de mi vida. Fue un año de pruebas, de MUCHA lectura, preguntas y un período en el que me di permiso para retomar las actividades creativas. Volví a tener tiempo para pintar, hacer fotos, hacer deporte… y no sentirme mal por ello por restarle tiempo a los estudios “serios”. Conocí gente muy interesante que me abrió la mente. Empecé a buscarme pequeños trabajos para empezar a tener mis propios ingresos, aunque fueran mínimos. Es muy satisfactorio sentir que uno empieza a valerse por sí mismo. Además me propuse entrar en la escuela de arte, algo que conseguí.

De vuelta a la formación reglada

Le di una segunda oportunidad a la formación reglada, superando la prueba de acceso a la Escuela de Arte e ingresar en los estudios de Conservación y Restauración de Patrimonio. Estaba estudiando algo relacionado con el arte, eso que tanto me apasiona y que pensaba me liberaría de mis fantasmas internos. Madrugones a las 5.30 de la mañana de lunes a viernes y llegar a casa a las 22.00 de la noche se convirtieron en algo habitual. Me encantaba y hacía muy feliz la temática. Saqué notazas, compatibilizado con el trabajo, pero de nuevo volvía sentirme insatisfecha bajo el yugo de la formación reglada convencional, en la que la asistencia es obligatoria, los horarios te limitan mucho y debes esperar varios años para poder intentar vislumbrar aplicación-beneficio del tiempo invertido. Estaba feliz en muchos aspectos, aunque muchas insatisfacciones, frustraciones y desasosiego afloraban de mi interior. Es algo que quiero terminar disfrutándolo, no deprisa y corriendo pero llegó en un punto en el que necesitaba proponerme metas a corto-medio plazo y empezar a pasar a la acción.

Emprendimiento e independencia

Conocí personas interesantes y cayeron en mis manos libros relacionados con el emprendimiento, la libertad económica y temporal, y empecé a darme cuenta de que eso era lo que quería: libertad. No sé muy bien cómo, pero en un par de meses me rodeé de tecnólogos y jóvenes interesados en startups. Un entorno motivador y optimista, bastante alejado del que normalmente reina en la sociedad, me abrió puertas y me surgió la oportunidad de viajar a Lituania para pasar el verano, algo que no rechacé (con casi una mano delante y una detrás). Me concedieron una beca europea para emprendedores y trabajé en una agencia como diseñadora gráfica. La estancia de dos meses se prolongó hasta cuatro. Sí, por segunda vez lo estaba haciendo: aparcar la carrera, salirme del camino convencional. En ese momento tomé conciencia de que estaba empezando a hacerme responsable de mi vida y dejaba de estar bajo la comodidad paternal. No fue fácil, pero empecé a vivir por mí misma.

Agradeciendo los “baches”

Agradezco todo lo que he vivido, incluso los momentos en los que toqué/toco fondo. Gracias a ellos soy lo que soy y estoy donde estoy. Abrí mi mente (y sigo haciéndolo), me cuestioné paradigmas y la desperación me llevó a encontrarme con el yoga, la meditación y numerosos textos de autorrealización, cosa que quizás no hubiera sucedido de no haberme encontrado mal.

 

Aprendiendo a vivir cada día

Aquí estoy ahora. Empezando a enfrentarme a vivir, en un momento de máximo crecimiento personal. A veces con miedo, incertidumbre, pero a la vez con mucha fuerza interna y optimismo para vivir lo que se vaya presentando.

Estoy motivada y no me gustaría perder ritmo. Es uno de esos puntos de tu vida en los que, sin poder definirlo con exactitud, sabes que te estás encaminando, que de alguna manera sabes por dónde quieres ir. No me gustaría caer en la tentación de volver a la ruta socialmente bien vista, aún sabiendo que te reportará esa seguridad que tanto ansiamos, pero tan solo a corto plazo, solo porque es lo que conocemos y el 90% de la población hace. La tan extendida frase de Sal de tu zona de confort suena muy bien o encaja perfectamente como post motivador para tu muro de facebook. Lo complicado es llevarla a la práctica. Por ello, yo trabajo por hacer el concepto tangible y real.

Con todo lo que te cuento no voy de Xuxa Park por la vida, no siempre es todo megaguay (ni mucho menos), pero estoy constantemente aprendiendo e intentando hacerla lo más agradable posible.

Comments 8

  1. Moni, soy Diego (Asturiano y de Mieres), también me conoces jeje. Sólo decirte que me ha encantado tu blog y lo seguiré con mucho gusto. Un besote.

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      Diego 🙂 Claro que sé quién eres. Muchas gracias por escribir y me alegro de que te haya gustado 😉 Espero que todo esté bien!

  2. Hola Monica, Soy Mª Jose de yoga Valliniello, te echo de menos pero me alegro por ti que te vaya bien, me gusta tu blog, te seguiré.
    Un abrazo y saludos.

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      Mª José, muchísimas gracias 🙂 Yo también echo de menos las clases de yoga de los jueves con vosotras 🙂 Espero poder haceros una visita pronto. Un abrazo grande!

  3. Mónica!!! Me parece super interesante y muy necesario escribir, reflexionar y compartir estas pequeñas cosas que aparecen en tu blog. Las cosas hechas de corazón siempre ayudan … Con el corazón tan grande que tu tienes seguramente ayudes a mucha gente a encontrar herramientas para que den con la pieza que está suelta que nos impide ser más felices o por lo menos estar más tranquilos… Mucho ánimo con este proyecto tan bonito! Lo seguiré con mucha alegría . Amor y compasión!

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      Muchas gracias, Alejandro 🙂 Creo que tú también tienes mucho bueno que compartir con los demás. Me alegro mucho de haberte conocido y me gustaría seguir aprendiendo de ti. Un abrazo grande!

  4. Hola Mónica, soy Sara (de Mallorca). Me encanta tu blog!!! Se nota que, aunque te lo estés currando muchísimo, está en tu naturaleza acompañar a las personas en su camino y compartir tu saber. Es un placer conocerte y tenerte como amiga! Esté blog será a partir de ahora una de mis lecturas favoritas. Un abrazo

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      Sara 🙂 Muchas gracias por tu comentario y por el tiempo que te tomas cada vez que te pregunto sobre mil cosas. Agradezco la información y las fuentes de consulta sobre temas como el yoga, por ejemplo. Tengo ganas de verte, a ver si me escapo por Mallorca 😉 Un abrazo

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